Vagabundo infausto
andaba en el polverío
Inhóspito y sombrío
Y de amor sediento
Hasta que te conocí
En una tarde cualquiera
Y la sonrisa de tus ojos
Estremeció mis sentido
Y es que...
Dos bellas almas de cristal
Iluminan el sendero
De un corazón oscuro
Perdido en el barrancal.
