Nancy:
Quiero ser todo en tu vida;
quiero ser la verga en la que puedas amarrar las
velas que dan dirección y sentido a tu vida;
puedes sujetarla con plena confianza y con la
seguridad de que no se va a romper y va a resistir
los embates de cualquier tempestad,
por impetuosa que sea y provenga de donde
provenga: proa, popa, babor o estribor;
sea como sea, yo estoy listo para defender
la embarcación que transporta a nuestro amor.
Y tú, inmaculada vela, déjate guiar por el viento
de nuestros deseos;
no navegues contra corriente y no temas dejarte
llevar por las aguas de mi mar y por el timón de
mis sueños:
tú estás incluida en ellos y viajas con todo pagado
y en clase VIP;
además, la embarcación que he construido para
el transporte de nuestro amor, está equipada con
el mástil más fuerte y a prueba de todo:
resiste habladurías, intromisiones, chismes,
etc.
Y yo estoy dispuesto y preparado para defender
tu integridad, tu honor, tu seguridad y tu cuerpo.
