Se ahoga el mundo en sus aguas,
el hombre en su propio tormento;
el azul cielo se viste de gris
y llora su dolor en lamento.
Son momentos de dolor y agonía
que parece eterno el sufrimiento,
si supieras que la paz y alegría
está en ti mismo, en tu adentro.
La tristeza y el dolor del cielo
es la alegría de la madre tierra,
que da fruto, al hombre, y consuelo
que algún día descansará en ella.
Vive la vida sin perder momento,
aprovecha el ahora, no el mañana.
Que se refleje en ti lo contento
al mirar el sol por la ventana.
