Voces se oyen en la lejanía, cercanas también... Voces de vida cotidiana. De niñas que van y que vienen. Voces que nunca existirán, voces anheladas. Solo aquí parece que muero, mendigando voces, sonidos.
Contengo el hambre que tengo de entretenimiento, de compañía. No sé qué me pasa. Me siento a pensarlo. Me siento a sentirlo. Quiero que pase algo y nada pasa. Hay miedo a que pase. Y si algo pasa son sólo voces, sonidos.
Voces de vida cotidiana, voces de sábado noche se oyen en la lejanía, cercanas también. Ecos de voces y de sonidos que se acercan, que se oyen más alto y que se alejan, que se oyen más bajo. Sirenas de ambulancias. Y el sonido del bullir de la vida cotidiana de un sábado noche.
