... Caímos varados en el suelo sin sueño,
al borde del amanecer,
contando estrellas que
jamás se dejaron ver,
besando labios invisibles que
siempre soñaron ser,
acariciando mejillas desmembradas
de la paciencia que destilaban,
eran tan felices que...
jamas soñaron con soñar así.
