Amaneció frío,
saliendo fijé inmediatamente la mirada,
era un esplendor maravilloso,
un cielo azul, tan azul creo que más fuerte
que el reflejo del mar...
Las estrellas brillaban como si las hubieras prendido,
contraían su luz con el obscuro azul,
recordando como fue mi infancia...
o quizás una etapa de mi adolescencia
donde miraba infinitamente hacia ese cielo azul…
Donde soñaba despierta,
donde mi propia estrella me hablaba,
donde no existía el tiempo,
donde cada amanecer se convertía en una luz…
Donde pensabas que podrías tocar esas estrellas,
donde en un momento desperté y estaban ahí,
donde las estrellas estarían para siempre,
en cualquier lugar
donde tú quisieras estar…
