Cómo piedra inerte que no conoce sombra, como hielo tallado muero despacio, mi corazón frío, duro como piedra vacía, otra vez más volví a pecar en el amor, una vez más los sueños se agriaron, sabor a cobre en mi alma fría, tres lunas debí caminar antes de dar el si y no lo hice, tres lunas más antes de volver a dejar que mi corazón jugase a la ruleta rusa, ahora con el tiro en la frente mi vida deambula inerte por paramos de tinieblas oscuras, ya sin esperanzas de una mísera ilusión, hoy plasmo desordenes candentes en rabia, una miserable discordia yace en mis adentros, un adiós quebrado quedó en mis sueños, de que me vale la vida ahora sin ella, sin el aire de su sonrisa, sin su mirada que brilla como ojos de luna llena, ya ni el silencio se escucha, ya sin sus besos me desinflo cual globo que viaja liviano por los aires, pero cargado de penas abatidas, de miserias que vuelven a mi vida, ya solo deseo una muerte inminente o volver a tener una vez más el sabor de sus besos en mis besos, aunque sé que será otra muerte fulminante.
