Comprendí que no todo será a mi favor, que siempre tendré que tomar decisiones las cuales serán difíciles y las cuales no tendrán los resultados que yo esperaba.
Comprendí que no existen errores, solo obstáculos para hacerte crecer como persona y para darte mejores oportunidades.
Comprendí que las personas que alguna vez fueron parte de tu vida, le dieron una chispa de magia a los momentos que pasaron juntos y que sin importar como terminaron quedas agradecido por el tiempo que te regalaron.
Comprendí que es normal decaer y llorar, pero también que de cada decaída te levantas con más fuerza y sobre todo si tienes los motivos para hacerlo.
