Después de tu partida, no me queda más el silencio, la soledad, y la tristeza.
Después de tu partida, no me queda más que un gran dolor en el corazón.
Después de tu adiós, no me queda más que las promesas y los recuerdos.
Después de tu despedida, no me queda más que la nostalgia y las ganas, de volver a estar contigo.
Después de tu adiós, tomé la decisión de refugiarme bajo las alas, de la oscuridad.
Después de tu partida, tomé la decisión de encerrarme en los muros del silencio.
Después de tu adiós, tomé la decisión de naufragar, en el mar de la soledad.
