Ser mujer es maravilloso Dios creo a un ser mágico, único e inigualable, un ser capaz de dar vida a este mundo con un amor incondicional. Tanto en aquellas que no pueden ser madres progenitoras, pero que tienen ese don innato de maternidad, siempre imaginamos el día en el que lleguemos a ser madres. Es una ilusión para muchas mujeres, aquellas que sueñan con casarse y tener hijos, otras que sólo son madres, pero que pasa cuando va pasando el tiempo.
Y ser madre se ha vuelto un deseo sin cumplir? Cuando sea por motivos biológicos, emocionales, sentimentales e incluso económicos no haz materializado ese gran sueño... llega ese sentimiento de vacío. Y eso no quiere decir que las mujeres que por decisión propia o del destino no se han convertido en madre estén incompletas: no es así. Pero cuando eres una mujer que de repente comienza a sentir la necesidad de tener un hijo y pasa el tiempo y no llega... y lo deseas tanto en tu corazón y no ocurre, si se siente tristeza. Siempre han dicho que el tiempo de Dios es perfecto y aunque hoy tengo el deseo de ser madre, siempre confiaré mi vida a mi Dios.
