Cuando no estás se inunda mi mente de recuerdos, recuerdos cargados de emoción e infinita pasión que ocupa cada célula de mi cuerpo como agua moldeando en un recipiente.
Cuando no estás, mi cerebro parece estar en una película de ciencia ficción viajando en el tiempo; tratando de emular algún momento en que te tenía solo para mí.
Cuando no estás, mi cuerpo se convierte en un laboratorio donde ocurren un sinnúmero de reacciones que aunque desconozco su teoría puedo sentir su impacto y efecto térmico, desbordando por mi piel.
Cuando no estás, me siento como un simple mortal esperando la muerte, pero como no sentirlo si cuando estoy contigo me siento un Dios con vida eterna, porque solo contigo puedo sentir que estoy vivo.
