Cuando te vayas y llegue aquel dia tan anhelado por ti, abrazame muy fuerte como la primera vez que nos conocimos, cuando te vayas y estes empacando, no olvides meter en tu maleta: nuestros sueños juntos, los días felices, las risas, las bromas, las miradas de amor, los te amos, las caricias, las promesas que no se cumplieron. Mete también los logros y los días turbios donde lloramos donde por un momento perdimos esa fe, pero la recuperamos con ese amor que hoy también te llevas...
Llevate cada escena de mi vida, esa en la que ambos luchamos y soñamos; cuando te vayas te odiaré fuertemente, porque no es justo verte partir, diré palabras muy duras y cortantes para aliviar mi dolor, ese que me provoca tu partida.
Cuando te vayas llevate tambien la mitad de mis esperanzas y la otra parte de mi fe. Cuando llegue ese día que tengas que marchar, recuerda que entre todo lo que te llevaste; te llevaste mi corazón, mi vida, mis sueños, mi mundo, mi cariño, mis alegrías. Recuerda que te estarás llevando gran parte de mí.
Cuando te vayas ya no seré el mismo, el dolor me matará lentamente y todo ocho de cada mes pasearás por mis recuerdos, entonces reiré con mucha tristeza y agradeceré al cielo por haberte tenido un momento más a mi lado...
