Soy como el alma olvidada de un continente manoseado y prostituido por intereses perversos. Todas nuestras esperanzas dependen de las políticas cambiantes y de las transformaciones radicales que se implementen. No podemos sobrevivir ocultos en ciudades subterráneas, como si fuesen el sueño lúcido de una cajita de Pandora.
Vivimos creando historias, donde la realidad se confunde, con verdaderas ficciones. El arte de vivir, no es sobrevivir vendiendo arepas o con un mini puesto de comidas rápidas. Existe un mundo muy diferente, si levantamos la cabeza y hacemos un breve paneo con la mirada sobre el horizonte, antes del ocaso. Es como si el destino nos dividiera entre pensantes y no pensantes; entre cerebrados y descerebrados… No te pierdas lo mejor de la vida escuchando a quienes especulan, si existe o no un ser superior. Hay respuestas a la vista, pero todo lo demás son meras especulaciones. Probablemente ninguna religión tiene conexión directa, con el verdadero Dios.
El futuro de la fe, también será digital y pronto podríamos tener una religión virtual, con un Dios digital, con pastores virtuales y diezmos virtuales.
