Me he convertido en un viajero silencioso, el cual carece de alegría. Pues la vida me ha privado por unos días de tu rostro hermoso. Me faltan en las noches tus llamadas y tu saludo cariñoso en la madrugada. Tú eres la artífice de mi alegría, la inspiración de mis poesías y dueña de mis sentimientos.
