Víctimas de un útero
a su vez victimizado
la vida no pudo robarles
la inocencia
por haberles arrebatado
la pureza.
No pueden entender
que exista tanto mal
para sólo lastimar.
Pimpollos de ángeles
No pudieron evitar esa maldad.
Comprenderán que con amor
se apaga ese odio,
Aprendiendo a saber
florecer del horror.
Juntas compartirán
Secretos y fantasmas
Vivan felices hijas
y tendrán siempre
Quien las protegerá.
Seremos juzgados más
por lo bueno que dejamos
de hacer con amor puro.
Y no tanto por lo malo que
hacemos usando al otro.
