Si vieras la alteración de mi piel Cuando en la soledad de la tarde te recuerdo, Por cada minuto siento un sonido, Como el de un rio de sentimientos limpios y frescos, Corriendo lentamente por un muro de silencios Que no hacen otra cosa que cruzar de norte a sur Todo el camino húmedo de tus besos. Sobre todo y cada uno de mis huesos, Existen millones de ortigas, millones de madreselvas, Infinidad de calles de gramillas florecientes, de arboles niños Te recuerdo en el aire, en el sol y en la montaña Acudo a las nubes, para que me lleven a tu portal Que me dejen en el centro, si es preciso Y olvides que de amor se nace y muere, y Que de amor se vive, aunque haya compromiso.
