Bajo la lluvia de luz de luna, que nos arropa, como si la obscuridad de la noche nos congelara. Yo te veo, y que hermosa te ves, tu cabello negro resalta como si formara parte del inmenso universo, y tus ojos el espejo favorito donde a la luna le gusta reflejarse.
Solo en la noche que nos cobija, escondidos de los ojos malvados de las personas, ahí solo tú y yo en ese espacio que hemos adoptado como nuestra habitación favorita, donde el viento se lleva tus gemidos y mis oídos los rasguña tratando de quedárselos como victoria de hacerte mía, y temiendo a no escucharte ganas gemir de placer, que obviedad, me he enamorado de usted, a media luz, bajo público estelar, y con una ventana como la luna que deja entrar rayos del sol a nuestra habitación.
