Wow! Hace mucho tiempo que no te veía, pues desde aquel entonces nos dijimos adiós, y creo que me quedó claro.
¿Por qué lloras? ¿Acaso dije algo malo? Mira, ellos son mi hijos, y aquella mujer vestida de azul, con su cabello rizado es la mujer de mi vida ¡mi esposa! ¿Qué pasa? Sigo sin entenderte, como cuando me dijiste que no tenía caso continuar, cuando las palabras de tu boca dijeron… -ya no- desde aquel entonces mi corazón quedo hecho trizas, el dolor se expandía por mi cuerpo y mi alma era nada.
No podía estar seguro de tu decisión, así que intenté buscarte, intenté muchas cosas para que tú te dieras cuenta de que aún existía para ti, pero en fue en vano, jamás quisiste escucharme. ¡Je! No es reproche, tampoco es reclamo, pero sabías que mi corazón era tuyo, sabías que… yo solo existía para ti, no sabes el dolor que sentí en ese momento, pues en aquel entonces lo único que quería era dejar de existir, y a la vez quería correr a verte, pero al saber que tu corazón ya pertenecía a otra persona, no pude hacer nada más. Yo solo quería verte feliz y si eso era, tenía que dejarte.
¿Por qué sigues llorando? No mujer, no tengo nada que perdonarte, yo solo quería que me entendieras, te confesé mi vida, confié en ti. Ahora soy feliz, tengo a la mujer que tanto amo, la amo tanto, que no la cambiaría por nada. Si, así como yo amo su sonrisa, su mirada, su forma de besarme, de abrazarme en la noches de frío, y su forma de hacer el amor, alguna vez te amé de esa manera, daba mi vida entera porque te quedaras, por seguir conservando todas tus cualidades, ahora demasiado tarde, pues ahora mi felicidad y mi vida la tienen ellos, soy el hombre más feliz del mundo. Lo siento mucho, pero mi esposa me llama, nos vemos luego, y recuerda, no voy a olvidarte, viviste en una parte de mi vida, pero no me pidas que regrese.
¡Es demasiado tarde!
