El reloj marca su hora...
presuroso camina sin avisar,
me limita a todo lo que quiero conquistar.
Evito mirar, pero insistentemente su tic-tac
se hace escuchar.
Pasan las horas,los días, los años...
pasa mi vida sin piedad.
No ofrece infinitos, nada en el puede ser detenido,
el reloj, ese que un día anunció bellos momentos...
mañana sin detenerse
anunciará cruelmente mi muerte.
