Ya por fin Diciembre, el mes que todo mundo espera, lleno de amor, alegría y reunión de familias yujuuui. Espera... Dije reunión de familiar? Ahora recuerdo que desde hace 2 años ya no celebro Navidad con mi familia, la paz se acabó en casa desde que mis padres por todo pelean, ya no es lo mismo, antes reíamos y platicábamos de los propósitos del año que viene, ahora invento algún pretexto para no ir. Aunque me pone triste, creo que es mejor así.
Sin embargo no todo es malo, mi esposo que tiene un hermoso corazón se viste de Santa y llevamos alegría a los niños de los hospitales, porque mientras tú comes pavo, estas festejando a lo grande y tus niños abren sus magníficos regalos, muchos otros en los hospitales están esperando buenas noticias lo cual sería su mejor regalo de Navidad.
Recuerdo hace un año, logramos juntar juguetes con la ayuda de amigos y al llegar no olvidaré la carita de emoción de los niños gritando, ¡es Santa, es Santa! hubo papás que no aguantaron la emoción y soltaron una o dos lagrimitas, ver la felicidad de aquellas personas me hizo feliz, sentí una gran emoción en mi corazón y que les puedo decir esa fue: MI MEJOR NAVIDAD
