Los adultos son,
o peor aún,
como los niños: les corriges algo que está mal; se lo corriges, obviamente, para que aprendan... pero a ellos no les importa si está mal o está bien, pueden hacerlo todo el día y burlarse mientras siguen haciendo la estupidez y el error.
Son necios.
Sus mentes están cerradas.
Por eso la mayor parte de las veces terminan en el pozo.
Y lo peor de todo es que se preguntan: ¡¿POR QUÉ?! cuando tocan fondo...
Están cegados por el ego.
