Sabes, me río tanto cuando la
gente piensa que entre tú y yo
hay algo y no cree que realmente
sólo somos amigos. Me río de
ellos porque nunca sabrán la
maravilla que es tener a alguien
con el que puedas contar
absolutamente para todo.
Es raro experimentar este
sentimiento de encontrar a tu
alma gemela; y no lo digo en el
sentido romántico, lo digo en el
sentido de encontrar a una
persona tan idéntica a ti que se
metió a tu vida de repente y
ahora es indispensable. Hace
años tuve la fortuna de
encontrarte sin planearlo y te
diré algo, cuando nos conocimos
no me pasó por la cabeza,
jamás, llegar a hacerte mi mejor
amigo y que un día te
convertirías en este pilar
importante que eres en mí.
Es tanta la empatía que siento
contigo que no hay necesidad de
decirte lo que pasa, sólo con
voltear a verte tú sabes lo que yo
estoy pensando o lo que estoy
sintiendo. Contigo puedo ser
como soy, sin máscaras, sin
querer quedar bien, porque tú
me aceptas tal y como soy.
Hemos vivido tantas cosas
juntos, tristezas, enojos,
alegrías, vergüenzas, risas, de
todo hemos compartido. Haces
que los años que llevamos de
amistad parezcan más de lo que
son, recuerdos que son para
toda la vida.
Has estado conmigo en
momentos difíciles, me has dado
fuerza para seguir adelante,
siempre tienes solución para
todo y si no la tienes buscas una,
tratas sacar lo mejor de mí y te
empeñas en nunca verme caer. Y
si llego a hacerlo sé que estarás
ahí para ayudarme a levantar.
