De nuevo llega navidad y con ella un mundo cargado de añoranzas, recuerdos y reflexiones...
Época en la cual el amor alcanza su máximo esplendor y que con amigos y familiares se desea estar...
Mi mayor anhelo es preparar un árbol único, excepcional, distinto y que tenga la exclusividad de que en lugar de colgar adornos y poner presentes,
colocar los nombres de todos mis seres queridos...
De los que guardo la dicha y fortuna de tenerles cerca y de los que guardo pena y nostalgia que por azares del destino les tengo lejos...
Incluyo los nombres de los que siempre están ahí, en las buenas y en las malas y que son los que tengo ahora...
También estarán los que cada mañana saludo y los que recuerdo de vez en cuando, que al hacerlo me roban una sonrisa...
¿Y qué decir de los que a menudo olvido? Ellos ocuparán un lugar muy especial...
A lado de la estrella irán los nombres, los que sin querer me lastimaron y por supuesto de los que sin darme cuenta herí...
No me olvido de los que me adeudan algo y mucho menos de los que les debo todo...
Todos ocuparán un lugar especial en mi corazón esta Navidad...
Los que están leyendo este mensaje y los que no lo recibirán jamás...
Es por eso que deseo para ustedes un árbol de raíces profundas, para que los nombres que ustedes coloquen nunca se puedan arrancar...
Un árbol que, al germinar con el año nuevo, traiga consigo nuevas esperanzas y nuevas ilusiones...
Sobre todo amor, alegría y un poco de paz para las almas de aquellos que lo han perdido todo y no tienen nada que ofrendar.
FELIZ NAVIDAD
