Al leer tus dulces palabras de amor
una sonrisa se dibujó en mi rostro
unas ganas de abrazarte,
y decirte cuánto te necesito a mi lado
deseos de poder cruzar
las barreras que nos separan,
para poder robarte un beso
una caricia tan inocente y pura
como la que tú me das,
mi niña eres un ángel
que me acompaña en los días de tempestad
espero ser tu ángel guardián,
que cuide tus sueños cada noche
y guíe tus pasos en cada caminar.
