A veces mi mente es como un enorme lago que cuando me sumerjo siento que no podré salir. Mi mente al ser como ese lago me permite sumergirme en mis pensamientos que quizás trato de olvidar o en aquello que me atormenta que cuando lo pienso mucho no me quiere dejar salir, hasta que alguien mas fuerte que yo "Dios" me sostiene de la mano y me ayuda a salir, como si me hubiese dado un chapuzón.
