Si la vida esta llena de ataduras, y la muerte es tu única liberación, no paga la pena seguir vivo, a menos que sean las ataduras las que te animan a seguir, a veces sentimos demasiada responsabilidad pero eso mismo nos obliga a seguir luchando, un hombre sin ataduras se va con el viento, yo sigo vivo gracias a mis obligaciones, sino hubiese tirado la toalla hace tiempo, y mi recompensa son los éxitos de mis hijas.
