Petatlán, Guerrero; 05 de Junio del 2016.-
Mi pequeño hijo... Mi bebé:
Solia imaginar... Que vivía en un mundo que no valía la pena.
Es por eso que hoy me dedico a escribirte estas líneas... Dedicadas para una personita muy especial en mi vida. Una persona que ha sido capaz de cambiarme por completo.
La vida me ha tratado pésimo y es por eso que no tenía razón alguna para luchar y salir adelante.
La vida tiene un sin fin de colores... Los colores del paisaje en el que vivo tienen sentido...
A veces eres un niño intrépido y me gusta que lo seas, porque quiero que aprendas a disfrutar de la vida al máximo.
Mirar hacia el horizonte... Durante el crépusculo al atardecer... Es algo mágico que muy pocos hemos sabido apreciar y sentir.
A veces quisiera ser un pajarillo y volar a los cuatro vientos y sentir lo que es la verdadera libertad.
Oler el suave y fresco aroma de las flores más hermosas del mundo.
La vida alrededor mío... Se torna en su majestuosa forma en la que cada quien debe aprender a verle su propio sentido.
Ilusiónarme con el brillo titilante de la luna en la noche más obscura y hacerme valiente ante mi peor temor.
Vivir la vida a cada instante... A cada segundo... A cada gota de sudor.
Esto hijo mío... Es lo que quiero poder hacer a tu lado.
Recorreríamos el mundo como nunca antes jamás lo he logrado hacer.
Alzar la voz cuando alguien te calle porque piense que es superior a ti.
Reclamar la libertad cuando alguien te la arrebate y quiera manejarte a su antojo.
Ir a la par con tus semejantes y demostrarle al mundo que no existe la superioridad ideal.
En estas letras encontrarás tu nombre... Porque las cosas fueron hechas para descubrirse no para hacerse.
Las letras mayúsculas forman tu nombre esperando a ser leído por ti.
