Cuanto más se opone algo a su opuesto más se parece a su opuesto.
El silencio más se parece a lo sonoro cuanto más intenso es el silencio.
El pesar más se parece a la liviandad cuanto mayor es el pesar.
Cuanto mayor es la tristeza más cerca está la alegría.
Cuanto mayor es la enfermedad, más cerca está la cura.
Cuanto mayor es el dolor, más cerca está de él el bienestar.
Cuanto más huimos o nos alejamos... más nos acercamos. Si huyo mucho, también huyo muy poco. Si huyo mucho de algo, más me acerco a eso de lo que creo huir.
Cuanta más cobardía, mayor valentía.
Cuanto más queremos alejar algo de su opuesto, más lo hacemos coincidir con él. Pues los opuestos no se excluyen, sino que se contienen.
