Amor oscuro, amor inevitable, noches de soledad, lunas llenas que alimentan mi ser. Si en la inmensidad de la noche te encuentro, cubre mi piel con la brisa fresca que te caracteriza. Si cada paso que doy, vienes detrás de mí, sopla como el viento, fuerte y despeina mi cabello. Me sentaré solo con una vela para dejar en penumbras tu sombra y solo escuchar el eco que pronuncian mi nombre. Si acaso te llegó encontrar, levitaré para no dejar huellas, que la noche fría y nebulosa abracé nuestros espíritus calmando la ansiedad.
