La palabra cambio, es a la que todos temen, la que nadie quiere escuchar y al que la escucha sin oír no se hace cargo, el sentimiento que te lleva a intentar cambiar es cuando la persona que te ama lo pide a gritos en su interior pero tiene miedo de gritarlo, por causa del adiós, un adiós inexistente que duele pero que nadie lo dijo, crea un mundo de miedo a la soledad a no volver a amar, una película que se proyecta constantemente pero que la realidad no conoce, una mentira inventada por tu mente, una proyección de lo no real, una guerra más, una batalla con tu propia mente, una de esas que solo el corazón te despierta.
Pero ¿qué es el cambio realmente? es la modificación de una cosa para convertirla en algo distinto, pero ¿por qué cambiar?, ¿no es mejor tomar decisiones diferentes e intentar llegar a la meta? Claro que de las decisiones uno se puede arrepentir, ¿pero del cambio? Muchos dicen si alguien te ama no te cambia, te completa. Pero creo que esa teoría es absurda, desde el momento que alguien te dice te amo cambia todo, desde tu manera de ver a esa persona hasta tu manera de sonreír, hasta cambias si el amor es o no correspondido, algo cambias. Ahí me doy cuenta de que no son decisiones, es el cambio, del que no hay vuelta atrás, pero dejando el cambio de lado.
¿Qué es la felicidad? ¿Es el estado de ánimo de la persona que se encuentra plenamente satisfecha al tener lo que desea o disfrutar de una cosa buena?
Sé que para algunas personas es difícil hallar la felicidad, para mí lo era, y si tengo 16 años y con eso y más me di cuenta, como hay que ser feliz. Y sólo se es feliz cuando en tu mente, te detienes por un momento y reflexionas y decís: estoy viva y tengo buena salud, me va bien en todo lo que emprendo, tengo personas que aman a 1000 por hora, ¿por qué preocuparse? ¿Por qué enojarse?
La vida es tan corta para andar enojado. Mejor es pedir permiso, sacudirse y seguir el camino. Cuando ya le dejas de ver el frente al problema y lo ves por encima, te das cuenta de que nadie excepto vos te interpones con tu propia felicidad. Esa es la verdadera acción de cambio.
Colaboración de Abby Taglio
Argentina
