Cuando nace este instante pequeño y resplandeciente sol, ahora hay una estrella más grande que tú, como es posible que esto suceda, estas atrapado... De esto no hay duda, te han disminuido tus luces, pero has ganado, estas descubriendo un nuevo mundo, te haces pequeño en tu forma, pero te haces grande por tu aventura. Gran sorpresa te has llevado, lo que parece ser imposible en tus deseos, se ha hecho realidad, una estrella prohibida ha pasado cerca a tu lugar, brillante y resplandeciente como para conquistar, cruzados por el destino en aquel día, sólo eras un sol sin explorar lo que era suficiente para emprender tu caminar.
La vida te ha mostrado nuevamente otra oportunidad de emprender una de las experiencias gratas que te llenan de plena satisfacción, sea desde el placer o el más escondido y tenebroso subconsciente del amor, brillan esos ojos de círculos maliciosos y envuelves en aquella mirada esa débil estrella, quizás abandonada en el laberinto del amor. Hoy la cubres con tu calor, y se entrelazan gozando de la más temida e inevitable pasión. Pero nada dura en el camino del amor, se encuentran pesadas cadenas porque ambos están unidos entre luces de distancias bien definidas, cual grande puede ser este sentimiento cautivo entre estos cuerpos celestes, estrella que siempre andará por el mundo deseando en lo más profundo de sus rayos dar luminosidad en oasis de felicidad a un sol, que nunca será posible ante lo visible y que sólo será posible ante lo invisible de la conciencia que hoy guarda en su centro la llama de lo que fue un gran sentimiento de amor.
Colaboración de Marlín
Colombia
