El concepto de tiempo es amplio, no obstante, la definición más común es la que se refiere a la duración de todas las cosas en general. Sin embargo, qué ocurriría si no existieran los días y noches, si todos los seres vivos y la materia inerte se mantuvieran del mismo modo, sin cambio alguno, no existieran relojes para calcular el tiempo transcurrido; entonces este último dejaría de ser como tal, el cual sería un eterno presente, un estado que no se podría medir ni cuantificar, si así fuera, entonces el día de ayer seria el mismo de hoy, al igual que el de mañana.
Esto daría la idea que este día presente de hoy, ha sido igual desde que el mundo fue creado, sin cambio alguno, excepto por la misma creación. por consiguiente, esto nos daría como resultado que el tiempo si careciera de medición, duración y transformación; sería solamente una ilusión mental; sin embargo, la realidad es otra, la gran mayoría de los acontecimientos, situaciones y épocas, sufren cambios con el paso de este; nuestra manera de pensar, actuar y sentir, al igual que nuestros propios cuerpos, evolucionan con el paso del tiempo, obligándonos a dar una nostálgica mirada al pasado y darnos cuenta, que pareciera que hubiera sido ayer, cuando sólo éramos unos niños.
Colaboración de El ultimo filósofo
Chile
