Si tuviera que descifrar ese sentimiento que cubre toda mi alma, necesitaría solamente cerrar los ojos, sentir la brisa mojando mi cara, que seca los primeros rayos del amanecer, sentir el viento luchando contra mi respiración propia, que se embriaga con cada respiro que sale de mi alma, con cada latido que al saber que existías, lograste hacer inquebrantable, poderoso y luchador mi humilde corazón. Podrá desbordarse el mar, llenar el cielo con sus aguas, podrán las montañas convertirse en llanos, inclusive el mismo sol convertirse en glacial, pero de mi alma nunca conocerás la soledad.
Soy esa sombra que te cubre cuando el sudor moja tu frente, ese respiro profundo en ese cansado día, esa fresca lluvia que humea tu piel al tocarla, soy quien te abraza cuando todos te abandonan, soy quien al verte llorar, recibe cada una de tus lágrimas como espadas en el alma.
Si me pidieras dejarte de amar, si me pidieras alejarme de ti, más fuerte te abrazaría, porque sé que al sentirte en mi regazo, sabrías que estas en los brazos de quien al mundo te trajo.
Colaboración de Egipcia
México
