Todos tenemos momentos tristes, momentos agotadores, no sabemos porque estamos en este mundo ocupando un lugar más cómo pecadores, nos preguntamos; que misión tendremos, que será eso que nos llenara de satisfacción.
El ser humano es vulnerable a algo que se llama castigo mental. ¡Si! Castigo mental, es eso que nos mortifica eso que no nos deja progresar que no nos deja surgir, es ese pensamiento pesimista y egoísta con el cual nos latigazos fuertemente cuándo decimos estas miserables palabras: ¡No podre! No nos damos cuenta que cuándo las decimos hacemos feliz al enemigo, que nos volvemos mediocres que nos hundimos en un mar de mal deseos.
Vemos personas luchando contra una enfermedad, una enfermedad que les quita minutos, horas, momentos hermosos con las personas preciadas. Y esas personas son las que sonríen, las que se levantan cada mañana dándole gracias a Dios por un nuevo día; porque para ellos lo más importante es el presente, el momento.
Ellos sonríen a pesar de tener razones para no hacerlo. Entonces mi mayor pregunta es, porque si nosotros tenemos vida, salud en abundancia amor y a Dios, en este caso el dinero no importa pero teniendo lo más importante ¿por qué no somos felices? Es una pregunta que hay que añadirla a nuestra vida. Si, es verdad, todos tenemos momentos tristes, pero la palabra lo dice, momentos y la vida es un momento, ¿entonces qué prefieres? ¿un momento triste? o ¿un gran momento inolvidable?
Colaboración de Angie Zapata
Colombia
