Vivo la eterna agonía de los que aman, despertando cada mañana el sueño caprichoso de las noches para sumirme en una realidad soñada donde sólo tú habitas, donde la luz de tu mirada aclara mis dudas, el calor de tus manos abrigan mis temores y el eco de tu risa destierra mis dolores.
Colaboración de
Wolf
Cuba
