Somos como los árboles, necesitamos que nos rieguen cariño, nos den unos rayos de luz de amor, nos corten las tristezas, nos den un soplo de ternura, para que nuestro cuerpo y alma tengan más fuerza y se mantengan firmes ante cualquier cosa que nos quiera dañar.
Se siempre como ellos, no temas abrir tu corazón ante aquellos que te demuestren cariño. Se siempre tú... No temas... Siempre adelante... Siempre adelante.
Colaboración de
Efrom
México
