Te anhelo. Raramente así como dos polos opuestos se extrañan aunque nunca se hayan
visto. Te anhelo, raramente como la sequía a la lluvia, aun cuando la llegada de una
signifique la partida de otra. Te anhelo, como anhela el ruido al silencio cuando se aturde de sí mismo... Te anhelo, como el loco anhela su cordura sin poder diferenciar entre una y otra...
Y es que mi esperanza crece, así como crece la noche cuando el día muere...
Te anhelo...
Colaboración de JARR
Venezuela
