Mi corazón es un irresponsable,
se deja querer, abrazar, pero no procura por quién, ni el para qué.
Es un sensible de lo peor, no contempla nada, no mide riesgos o complicaciones
y si por él fuera ya hubiera perecido entre tantos recuerdos, entre tantas mentes, entre tantas historias, entre algunas personas.
Mi corazón es un irresponsable, es débil cuando se emociona
y he de confesar que en mi pecho
puedo darme cuenta.
Brinca, late fuerte y rápido.
Hasta llega a detenerse.
Mi corazón es un irresponsable, no tiene remedio,
se basta con algo de amor para su propio regocijo sin importarle
mi destino.
Colaboración de AlejandraHernández
Venezuela
