Ya sé que buscas en mis ojos, te buscas a ti en silencio, me miras y te miras mirándome, buscas en mí tu alma, buscándome te encuentras en mis adentros, eso es lo que buscas al mirarme, algún destello, algún placer perdido en mí, buscas lo que ya no encuentras en ti, buscas las ilusiones que perdiste en otro lado. Ya sé lo que buscas en mis ojos, buscas las razones que se perdieron con el tiempo, buscas el consuelo de mis caricias y yo busco las tuyas en mis labios, busco la vida que me arrebataron; y me miro al mirarte, me encuentro en tus adentros palpitante, busco lo que ya no encuentro en mí, busco mis ilusiones y mis sueños.
Busco en tu cuerpo las promesas de un amor desenfrenado, el aroma de los bordes de tus senos, la caricia-sorpresa que domestique tu cuerpo, busco entre tus piernas el motor de la vida y el clímax, a decir verdad, buscamos lo mismo, buscas la fortaleza que te desnude, la autoridad que te domine, el poder que te aplaque… Pero vamos más allá, allá donde nada es definible, donde las reglas no existen, donde la vida se pierde con la muerte y ambas hacen el amor, vamos trazando caminos en cartulinas de exposición, allá donde poco está escrito, donde faltan más palabras, donde se utilizan colores para decir "te deseo", allá donde lo eterno se resume en pasión y la pasión en origen, aquí todo empieza de nuevo.
Se lo dedico a quien se enamora sin saber que se enamora de si mismo.
Colaboración de Oscar García
México
