Despertar a un nuevo día
con la misma cuerda asida
durante un tiempo incalculable.
Descubrir que sigue ahí
el pasado latente,
el presente esperando henchido
un futuro extendiéndose
a un tremendo silencio
que no permito quebrantar.
¿Quién soy en realidad?
Ayer, una criatura repleta de felicidad
Hoy, una mujer madura
que muerta en vida me veo pasar.
¡SOLITARIA!
¡Que amargo es que me lo digan!
Mis ojos ayer radiantes,
hoy solo saben llorar;
un corazón que late en mi pecho
con la esperanza de un mañana
en donde al fin pueda cantar.
El pasado, el presente, mi futuro
golpean rudamente
y no los quiero escuchar
Hoy, ¡no quisiera despertar!
Colaboraci
