Me he dormido en mi llanto, anoche te pensé tanto que las lágrimas comenzaron a acariciar mi rostro... La luna iluminaba mi cuerpo que parece estar muerto sin tu dulce compañía, aun espero que regreses, ha pasado tanto tiempo desde que ya no te tengo, mañana pediré un deseo... ¿Sabes cuál? Llévame al olvido, no permitas que esto me venza, necesito salir de esto recorreré todo el infierno con tal de borrar cada risa tuya, cada palabra, cada beso.
¿Es que no lo ves? estoy destrozada, es como si fuera una más de todas las mujeres que has visto... Duele tu indiferencia, desde que te desapareciste las noches son cada vez más frías, cada vez siento más angustia en mi pecho. No te miento te necesito, Pero ¿porque tenía que perder a mi alma gemela? teníamos algo tan bello y con un beso cambiamos eso a algo maravilloso pero ahora he perdido a ambos... Vida apiádate de mí me he quedado sola y sin nadie, díganme ¿podría ser peor? necesito una luz...
Recuerdo la primera vez que vi tu cara entre la multitud, una cara llena de paz en contraste con las demás caras que se pueden observar una mañana atairada en la ciudad, era un ángel sin duda caído del cielo, era algo tan celestial que costaba creerlo, llegaste tan rápido, nos enamoramos tan rápido y así de rápido también decidiste partir pero sin mí...
He quedado aquí hundiéndome en mi angustia, las lágrimas han marcado mis mejillas y ya saben qué camino seguir cuando solitas caen una vez más... Enfriándome el corazón, y siento que el amor me castiga porque ya no te tengo... ¡Oh! mi dulce Romeo sólo quiero tenerte una noche más para cobijarme en tus brazos... Para hundirme en tus labios... Para calmar este dolor que es eterno sin tu calor...
Colaboración de Vieruka Vora
Chile
