He…Tanto que… He bebido tantos líquidos fermentados que disfruto un trago de leche con chocolate con un placer que no palparías. He sufrido tanto por amor que se valorar el cariño por una amiga. He caminado tanto que ya perdí la cuenta de mis zapatillas quemadas. He tenido que tragarme lo amargo de tantos resentimientos que hoy grito al viento haciendo que varios lugares del mundo me lean y me escuchen con su corazón. He estado bajo el yugo del frío y el calor, se valorar la falta del uno sin el otro. He estado tanto tiempo sólo, que suelo pasar horas conversando conmigo mismo sin que se nos acaben las ideas nuevas.
He estado tanto tiempo ciego, que cada movimiento me parece un acto perfecto digno de observar con paciencia en su respectivo presente. He carecido de imaginación, que los libros leídos me han invitado a sus mundos, y de mi pensar han nacido más de dos docenas. He sorteado la vida con la gracia de un ser creado de la nada para transformarse en materia y sentir con sus correspondientes sentido, ese día a día que el universo nos regala.
He…Tanto que… “Me he puesto a conversar conmigo una vez más…”
Colaboración de Escritor Solitario
Chile
