Hoy 12 de Mayo del 2013 he descubierto que la distancia no es el remedio que andaba buscando para curar mis heridas. Cada minuto, cada hora, cada día que pasa se dibujan en mi mente todos esos recuerdos que hasta el día de hoy me hacen sonreír y que en algún momento me hicieron tan feliz. He tratado de buscar en otra mirada el brillo que perdió la mía al partir pero ha sido inútil y sabes ¿por qué, por qué? el amor verdadero es irremplazable. Quién se iba a imaginar que te convertirías en mi gran ilusión y también en mi dolor y no es que quiera atribuirte la culpa de mi sufrimiento, porque si hay un culpable en todo esto soy yo. Culpable por hacerle caso a quienes no creían en nuestra felicidad, culpable por no ignorar lo irrelevante y arriesgarlo todo por ti. Ese error con lágrimas lo estoy pagando y quizás me cueste mucho repararlo.
Quizás te preguntes porque hasta ahora me ha dado con abrirte mi corazón y decirte todo esto, quizás digas que es muy tarde para confesiones y que ya el tiempo en tu caso ha hecho lo propio, pero mientras tu corazón esté libre de cualquier otro sentimiento, siempre habrá un chance para volver a sembrar en él ese sentimiento que una vez sembré. Y a pesar de la distancia que nos separa, ambos tenemos que admitir que de una forma u otra seguimos añorando el pasado y deseando que regrese a nuestras vidas. Pero mientras tanto aunque sea en la lejanía te seguiré queriendo como nadie lo ha hecho y seguiré anhelando el volver a encontrarte y vivir junto a ti la historia que una vez soñé.
Colaboración de Roberto Ramos
Puerto Rico
