Amarte, es vivir crucificada
En las paredes del amor,
Sin poder bajar a beber
La fuente de tus labios.
Es palpar el hueco silencioso
De una mirada profunda
Es morder la soledad
De un tiempo de calendarios dormidos.
Es poner en marcha la mirada
Cuando el corazón se niega
A continuar.
Es tener que decir lo siento
Cuando no hay otro remedio, que las heridas de la noche.
Es no tenerte en el momento del amor
Es compartir la lluvia y empaparse
De ausencia.
Pero AMARTE no significa morir la muerte de un fracaso
Es vivir pensando en el mañana
Sabiendo que existe una razón para existir.
Colaboración de Mariana
Bolivia
