Dolido estaba mi corazón cunando a mi vida llegaste, yo te lo entregué para que lo cuidaras y trataras de curarlo o por lo menos hacer que sus heridas no se abran aún más, durante un tiempo lo has logrado, pero cuando menos lo esperaba decidiste devolverlo con aún más heridas de las que ya tenía, con excusas que ni tu entendías, te miré fijamente a los ojos y te pedí que no sigas hablando que aún más me lastimaba y podía ver mi corazón como se abría…
Te pedí por favor que tuvieras un poco de compasión y lo devolvieras como te lo había entregado, con las mismas heridas pero no con más. Me explicaste que al haber sentido tanto amor era imposible que al momento de entregarlo no sufra nuevas heridas, yo traté de entenderte pero en ese momento no pude.
Pero hoy todas esas heridas se cerraron, hoy solo son huella es que hoy en mi vida solo significas eso un huella de todo lo vivido. Ya no quiero saber de ti, pues costó cerrar las heridas y no quiero que se vuelvan a abrir, pretendo dejar de amarte, es difícil, pero no imposible, tengo fe que en algún lugar de este mundo esta ese hombre que me podrá brindar más de lo que tu me has brindado, tengo fe que llegará.
No lo espero, no lo busco quiero que sea una sorpresa y que llegue cuando tenga que llegar. Hoy amor te digo adiós, hoy ya no quiero llorar como una niña que perdió su muñeca preferida, no amor ya no quiero llorar en los rincones por tu amor. Adiós amor, te deseo lo mejor, espero que logres ser quien quieres ser, y ojalá nuestra relación te haya ayudado a madurar y a entender que si quieres que quien está a tu lado cambie, tú también debes hacerlo.
Aún hoy te digo que te amo, pero espero mañana poder
decir sinceramente: Te amé.
Está dedicado a la persona que más amé en mi vida.
Colaboración de
Marijo
Argentina
