En la oscura noche, bajo la lluvia incesante, mi corazón llora por no poder amarte, y mis labios que la lluvia moja se quedan sin color al no poder besarte, en ese silencio tan duro, cruel que me atormenta y mi vida triste al no poder tenerte.
Que dura es la felicidad y duro es aprender amar, amar alguien imposible, amar con reserva, amar con miedo, no poder gritar al mundo la libertad de ese amor, y se queda dormido entre mis sentimientos, lágrimas y deseo.
Llegando al convencimiento de lo imposible, lo inevitable, lo deseable y de tantas cosas que crecen dentro de sí, ese sentimiento eterno y silencioso que ahoga mi deseo y se convierte en llanto, ese amor imposible ha quien quiero tanto.
Colaboración de
Lilo
Nicaragüa
