La inmensa soledad que me habita
me convierte en noble presa
de los mas recónditos instintos
y me envuelve en telarañas,
el vacío y la tristeza comprimidos en el corazón.
Hoy me siento confundida,
mis sentimientos se entretejen
y no logro destruir las telarañas de mi mente,
ellas me atrapan y soy la débil presa
de mis propios sentimientos.
El llanto ya no brota,
en mis ojos ya no brilla
la luz de una lágrima;
sin embargo, hoy me encuentro sollozando
y el sollozo es un torrente
en lo profundo del alma.
Colaboración de Iris Violeta Ramírez Granados
México
