Entonces me atraqué con tu mirada
y la escondí tras la mía,
y con sonrisas de esas que no van ni vienen
preguntaste qué ocurría,
en un momento con la luz de luna
no sabía contestar,
y los grillos cantando a tu hermosura
no te he podido olvidar...
pero yo no te acepto, no sé por qué me aferro
por un momento lo pienso y hasta creo
que la historia no se va porque no quiero
y es que soy la que sigue escribiendo versos.
Colaboración de Griselda
México
