Una plana entera por haberme equivocado
la vida me lo está cobrando muy caro.
¿Por qué creí que eras de mí?
¿Solo porque de vez en cuando podía tocarte?
¿Solo por el hecho de haber estado juntos más de una vez?
¿Por qué?
¿Por la vez que me regalaste una flor?
¿Por la vez que susurraste un te amo?
¿Por el Protocolo aquel de la iglesia?
o ¿por los preámbulos del civil?
¡No sé ni porque!
¡Ahora solo sé que me equivoqué!
Que la bendición que Dios nos da,
no te hace mío, ¡ni yo de ti!
que las leyes de la humanidad nos unen
pero de igual manera nos separan.
Que aunque no seas mío
te amé como si lo fueras
por los besos que te entregué
por los frutos que en mi sembraste
y que con el tiempo coseché.
¡Tú no eres mío!
mío es el instante cuando tus ojos atravesaron
la ventana que daba a mi corazón
mío es el palpitar desenfrenado que sentí
¡mío fue el dolor de saber que no eras mío!
Eso, eso sí es mío…
Pero tú, tú no eres mío
mío es el aire que respiro
mío es el tiempo que vivo
mío es mi amor porque tú no lo quisiste
mío son los abrazos que ya no te daré.
Mía es la vida que te había dado
y que no supiste valorar.
Pero tú, tú no eres mío,
¡no eres mío!
Colaboración de colibrí
México
