Fuiste un sueño muy grande para mí
del que no hubiera querido despertar,
pero desde que para siempre te perdí
mi alma triste no cesa de llorar…
En mi corazón vivirás eternamente
y mi mente tu imagen va a grabar,
porque para mí el recordarte dulcemente
es un alivio para mi alma derrotada…
No te culpo por nuestra despedida
ni mi pecho se llena de rencor,
porque no tuviste espacio en mi vida
aunque si en mi mente y mi corazón…
No me siento de tu amor decepcionada
y tampoco doy cabida a la ironía,
porque sé que aunque no estés a mi lado
en mi corazón vivirás vida mía…
En mi soledad lloraré por tu ausencia
mis días se verán largos, interminables,
aunque tuve que renunciar a tu esencia
te recordaré siempre en silencio he de amarte…
De mi vida que será... No lo adivino
sólo sé que por ti no estaré esperando,
y que viva sin ti quiera el destino
que así sea y que viva por ti rezando.
Dedicado a R.A.G.A.
Colaboración de Karolina Santz
México
